<$BlogRSDUrl$>

17.5.03

Hay en este pequeño universo un gusto por contar la desgracia propia que me resulta inusual: ¿la sinceridad del anónimo? No es posible. No soportaría que esta también fuese una forma exclusiva de autosatisfacción, de misericordia conmigo mismo. No quiero re-llenar espacios vacíos. No quiero hacer creer que mi pena es la única y la más dolorosa. El dolor no es exclusivo de quien lo soporta.
Por eso, no hay nada de heroico en lo que yo y tantos hacemos: si algo nos diferencia de ellos es precisamente que lo tenemos todo en común y desaríamos que no fuera así. Si alguien cree merecer más por ser persona, no merece ser persona. Si alguien no quiere ser persona, merece ser persona.
Yo soy ellos, y yo soy vosotros, los que leeis.
Porque me haceis reir y yo os hago llorar.
Porque yo os insulto y vosotros insultáis.
Porque vosotros veis como yo veo.
Porque a vosotros también os rompen todos los días; y porque vosotros, como yo, habeis tenido que ir pegándoos trozo a trozo.
Porque no puedo decir yo sin avergonzarme, ni mío sin perder todo lo que tengo.

This page is powered by Blogger. Isn't yours?